Curiosidades

¿Por qué bostezamos y por qué se contagia? (Seguro bostezas al leer esto)

No es por falta de oxígeno. Lo que dicen los experimentos sobre el bostezo, el cerebro, la temperatura y por qué basta con ver o leer sobre él para imitarlo.

Redacción Rincón H ·

Publicidad
¿Por qué bostezamos y por qué se contagia? (Seguro bostezas al leer esto)

Haz la prueba: mientras lees este artículo, cuenta cuántas veces bostezas. Es muy probable que al menos una. El bostezo es uno de los comportamientos más comunes y, a la vez, más enigmáticos del cuerpo humano. Lo hacemos desde antes de nacer, lo compartimos con muchos animales y tiene una propiedad casi mágica: se contagia con solo verlo, oírlo o incluso pensar en él.

Un gesto muy antiguo

Un bostezo típico dura unos seis segundos. Abrimos mucho la boca, inhalamos profundamente, estiramos los músculos de la mandíbula y la cara, y terminamos con una exhalación más corta. A veces se acompaña de lágrimas o de un estiramiento de todo el cuerpo.

Las ecografías muestran que los fetos humanos ya bostezan dentro del útero durante el primer trimestre del embarazo. Y no somos los únicos: bostezan los perros, los gatos, los monos, los leones, muchas aves e incluso algunos peces y reptiles. Que un comportamiento esté tan extendido entre los vertebrados sugiere que cumple alguna función importante, aunque los científicos todavía discuten cuál.

Publicidad

El mito del oxígeno

La explicación más repetida es que bostezamos porque nos falta oxígeno o porque hay demasiado dióxido de carbono en la sangre. Sin embargo, esta idea fue puesta a prueba en los años ochenta por el psicólogo Robert Provine. En sus experimentos, hizo respirar a voluntarios aire con más oxígeno o con más dióxido de carbono de lo normal, y la frecuencia de bostezos no cambió. Hacer ejercicio, que aumenta mucho la necesidad de oxígeno, tampoco nos hace bostezar más. Así que esa teoría, aunque popular, no tiene buen respaldo.

¿Un ventilador para el cerebro?

Una de las hipótesis más estudiadas hoy propone que el bostezo ayuda a regular la temperatura del cerebro. Al abrir la boca y estirar la mandíbula aumenta el flujo de sangre en la cabeza, y la entrada de aire puede intercambiar calor. Varios estudios del investigador Andrew Gallup y sus colegas encontraron que las personas bostezan más cuando la temperatura ambiente es moderada, y menos cuando hace mucho calor (el aire no enfriaría) o mucho frío (no sería necesario).

Otro trabajo, publicado en 2016, comparó la duración de los bostezos en distintas especies de mamíferos y encontró que los animales con cerebros más grandes y con más neuronas tienden a bostezar durante más tiempo. Esto encaja con la idea de que el bostezo tiene algo que ver con la actividad cerebral, aunque no demuestra por sí solo su función.

También se relaciona con los cambios de estado: bostezamos al despertar, antes de dormir, cuando estamos aburridos o en momentos de transición, como antes de un examen o una competición. Algunos investigadores creen que podría ayudar a «reactivar» el estado de alerta.

Por qué se contagia

El contagio del bostezo es muy real. En experimentos de laboratorio, una proporción importante de personas bosteza al ver videos de otras personas bostezando. Basta incluso con escuchar un bostezo o con leer sobre ello, como probablemente te está pasando ahora.

Curiosamente, los bebés no se contagian. El bostezo contagioso suele aparecer hacia los cuatro o cinco años, cuando los niños desarrollan mejor la capacidad de entender lo que sienten los demás. Por eso muchos científicos lo han relacionado con la empatía y los vínculos sociales. Algunos estudios han encontrado que nos contagiamos más de familiares y amigos que de desconocidos, aunque otros investigadores consideran que la relación con la empatía no está tan clara y que influyen también la atención y la edad.

Los chimpancés y los bonobos también se contagian entre sí. En perros hay estudios que sugieren que pueden contagiarse del bostezo de sus dueños, aunque los resultados no son del todo consistentes.

¿Cuándo preocuparse?

Bostezar mucho suele significar simplemente que tenemos sueño, que dormimos mal o que estamos aburridos. Sin embargo, los médicos recomiendan consultar si de repente se bosteza de forma excesiva sin motivo aparente, sobre todo si se acompaña de otros síntomas como mareo, cansancio extremo o cambios neurológicos. Algunos medicamentos, entre ellos ciertos antidepresivos, también pueden aumentar los bostezos como efecto secundario.

Cómo frenar un bostezo contagioso

Si necesitas evitar bostezar en una reunión, hay trucos que algunos estudios han explorado: respirar por la nariz en lugar de por la boca o refrescar la frente parecen reducir el contagio en experimentos, lo que encaja con la hipótesis de la temperatura. Y si al terminar este texto ya bostezaste un par de veces, no te preocupes: tu cerebro solo está haciendo algo que los humanos llevamos haciendo desde siempre.

Wheeler Cowperthwaite / Wikimedia Commons (CC BY 2.0) · source

Contenido informativo. No sustituye la consulta con un profesional de la salud. Aviso médico

Publicidad