Familia

Dejó que su hijo de 5 años caminara solo hasta un estanque para recoger plumas y la condenaron: el caso que divide a los padres

Karyann Parkinson, madre de cinco hijos en Virginia (EE. UU.), recibió una condena suspendida y estará siete años en un registro de abuso infantil. Su historia abrió un debate: ¿cuánta libertad necesita un niño?

Redacción Rincón H ·

Publicidad
Dejó que su hijo de 5 años caminara solo hasta un estanque para recoger plumas y la condenaron: el caso que divide a los padres

Imagen ilustrativa

A Samuel le encanta coleccionar plumas de ganso. Así que un día de verano, su mamá le dio permiso para ir caminando solo hasta un estanque cercano, a unos 800 metros de casa, para buscar más. «Le dije: ‘ve allí y vuelve enseguida'», contó Karyann Parkinson a CBS News. Samuel tenía 5 años.

Ese paseo terminó en un juicio. Y la historia, que BBC Mundo acaba de llevar a millones de lectores en español, se ha convertido en una de las conversaciones más intensas entre padres y madres de todo el continente.

Publicidad

Qué pasó

La familia Parkinson, con cinco hijos, vive en Ford’s Colony, un complejo residencial cerrado y con vigilancia privada en Williamsburg, Virginia. Uno de los guardias se encontró con Samuel camino al estanque y lo acompañó de vuelta a casa. Según el relato de la madre, el guardia le dijo que no se permitía que los niños anduvieran solos por el vecindario. Ella preguntó si eso estaba en el reglamento. «Si no va contra las normas, entonces va contra la ley. Y voy a llamar a la policía», le respondió.

La policía y los servicios de protección de menores visitaron la casa ese mismo día. Dos semanas después, Parkinson fue acusada de contribuir a la delincuencia de un menor. «Esperábamos que, en cuanto el caso llegara a un fiscal y a un juez que lo examinaran de verdad, todo esto se resolvería», dijo. No fue así: en un juicio celebrado el 21 de agosto fue declarada culpable.

La condena y sus consecuencias

Recibió una pena de seis meses de prisión, suspendida, por lo que sigue en libertad. Pero su nombre figurará durante siete años en el registro de abuso y negligencia infantil de Virginia. Eso significa, por ejemplo, que no podrá ofrecerse como voluntaria en el salón de clases de su hijo hasta que él llegue a sexto grado.

Lo que más sorprende a muchos es que Virginia es uno de los 13 estados de Estados Unidos con una ley de «independencia infantil razonable», pensada precisamente para evitar que las autoridades cuestionen cada decisión de los padres. Parkinson anunció que apelará; el proceso se espera para enero.

El debate de fondo: ¿cuánta libertad necesita un niño?

La historia ha dividido a la gente. Hay quien ve imprudente dejar a un niño de 5 años solo, aunque sea en un barrio vigilado. Y hay quien recuerda que, hace no tanto, muchos niños de esa edad iban solos a la tienda de la esquina o a jugar a la calle.

Parkinson tiene su postura: «Creo que lo ideal sería conversar, ver que el niño se muestra seguro y capaz, y dejarlo ahí». En una entrevista con la radio pública NPR fue más allá: «En los últimos 30 años hemos ido recluyendo a los niños en espacios cerrados. Los niños son más capaces de lo que nos hemos acostumbrado a pensar». Y contó que ha recibido muchísimos mensajes de madres a las que les pasó algo parecido.

No hay una edad mágica que sirva para todos los niños ni para todos los barrios. Pero sí algunas preguntas que pueden ayudar a cada familia a decidir:

  • ¿Conoce bien el camino? Haberlo recorrido muchas veces acompañado es el primer paso.
  • ¿Sabe qué hacer si algo sale mal? A quién pedir ayuda, cómo volver a casa, no irse con desconocidos.
  • ¿Cómo es el entorno? No es lo mismo una calle tranquila que una avenida con mucho tráfico o agua cerca sin vigilancia.
  • ¿Está listo él, no solo nosotros? La confianza se construye poco a poco: primero distancias cortas, luego más largas.
  • ¿Qué dicen las normas locales? Las leyes y costumbres cambian mucho de un país a otro.

El caso de Samuel no tiene una respuesta fácil. Pero sí deja una pregunta que vale la pena hacerse en cada casa: entre protegerlos de todo y dejarlos crecer, ¿dónde ponemos la línea?

Lee también: Niños seguros: lo que nos enseñan los casos virales de rescates, caídas y retos

Fuentes

Imagen ilustrativa generada con IA

Contenido informativo. No sustituye la consulta con un profesional de la salud. Aviso médico

Publicidad