¿Por qué ronronean los gatos? Lo que la ciencia sabe (y lo que todavía no)
El ronroneo no siempre significa felicidad. Así se produce ese sonido, por qué también aparece cuando un gato sufre y qué truco usan para pedir comida.
Pocas cosas resultan tan reconfortantes como un gato que se acurruca en el regazo y empieza a ronronear. Ese zumbido grave y constante es uno de los sonidos más reconocibles del mundo animal y, sin embargo, durante décadas fue también uno de los más misteriosos. ¿Cómo lo producen? ¿Para qué sirve? ¿Significa siempre que el gato está contento? La ciencia tiene ya varias respuestas, aunque todavía quedan preguntas abiertas.
Cómo se produce el ronroneo
El ronroneo nace en la laringe, el mismo órgano que usamos para hablar. Durante mucho tiempo la explicación más aceptada fue que los músculos laríngeos se contraen y relajan muy rápido, de modo que la glotis (el espacio entre las cuerdas vocales) se abre y se cierra decenas de veces por segundo. El aire que pasa por ahí, tanto al inhalar como al exhalar, genera esa vibración continua. Por eso un gato puede ronronear casi sin pausa mientras respira.
En 2023, un equipo de investigadores publicó en la revista Current Biology un hallazgo que matizó esa idea. Al estudiar laringes de gatos domésticos en el laboratorio, comprobaron que las cuerdas vocales podían producir sonidos de frecuencia muy baja, como los del ronroneo, sin necesidad de impulsos musculares rítmicos. La clave parecía estar en unas almohadillas de tejido dentro de las propias cuerdas vocales, que las hacen más pesadas y les permiten vibrar despacio. Es probable que ambos mecanismos trabajen juntos, pero el debate científico sigue abierto.
La frecuencia del ronroneo suele situarse aproximadamente entre 25 y 150 hercios, es decir, en la zona grave del oído humano. Por eso lo percibimos más como una vibración que como un sonido agudo, y por eso se nota tanto cuando el gato está apoyado sobre nosotros.
No siempre es señal de felicidad
La asociación más común es ronroneo igual a bienestar, y muchas veces es cierto: los gatos ronronean cuando están relajados, cuando reciben caricias o cuando se acomodan para dormir. Pero los veterinarios conocen bien la otra cara. Los gatos también ronronean cuando están heridos, enfermos, asustados o incluso durante el parto. Hay gatos que ronronean en la consulta veterinaria mientras están claramente estresados.
Por eso los especialistas recomiendan interpretar el ronroneo en contexto: la postura del cuerpo, las orejas, la cola, la respiración y el comportamiento general dicen mucho más que el sonido aislado. Un gato que ronronea pero se esconde, deja de comer o respira con dificultad necesita atención, no solo mimos.
Un idioma que empieza en la camada
Los gatitos empiezan a ronronear a los pocos días de nacer, cuando todavía no ven ni oyen bien. Se cree que es una forma de comunicación con la madre: indica que están bien y que están mamando. La madre, a su vez, también ronronea, lo que podría ayudar a las crías a orientarse hacia ella. Esa función temprana de «estoy aquí y todo va bien» ayudaría a explicar por qué los adultos siguen usando el ronroneo en situaciones muy distintas, incluidas las de malestar, como una manera de calmarse o de pedir cuidado.
El truco para pedir comida
Quien vive con un gato sabe que hay un ronroneo especial a la hora del desayuno. Un estudio de la Universidad de Sussex, publicado en 2009 en Current Biology, lo confirmó. Las investigadoras grabaron a gatos ronroneando en dos situaciones: cuando pedían comida y cuando no. Al analizar los sonidos descubrieron que el «ronroneo de solicitud» incluía un componente agudo, parecido a un maullido, escondido dentro del zumbido grave.
Cuando pidieron a personas que escucharan las grabaciones, incluso quienes nunca habían tenido gato calificaron ese ronroneo como más urgente y menos agradable. Los autores señalaron que ese componente agudo tiene una frecuencia similar a la del llanto de un bebé, algo a lo que los humanos somos especialmente sensibles. En otras palabras: muchos gatos aprenden a ronronear de una manera que nos resulta difícil ignorar.
¿Cura el ronroneo?
En internet circula la idea de que el ronroneo «cura huesos» porque algunas de sus frecuencias coinciden con las que se han estudiado para estimular el tejido óseo con vibraciones. Es una hipótesis interesante, pero no está demostrada en gatos ni en personas. Lo honesto es decir que no se sabe.
Lo que sí está bien documentado es que la compañía de una mascota puede tener efectos positivos en el ánimo y en la sensación de soledad. Algunos estudios observacionales han encontrado asociaciones entre tener gato y un menor riesgo cardiovascular, pero este tipo de trabajos no permiten afirmar que el gato sea la causa: las personas que conviven con animales pueden diferir en muchas otras cosas.
¿Ronronean los leones?
No todos los felinos ronronean igual. Gatos domésticos, pumas, guepardos, linces y muchos otros felinos pequeños y medianos pueden ronronear de forma continua. Los grandes felinos que rugen, como leones, tigres, leopardos y jaguares, tienen una laringe adaptada para emitir sonidos potentes y, en general, no producen un ronroneo continuo como el de un gato. Sí emiten otros sonidos amistosos de saludo, como los resoplidos suaves de los tigres.
Cómo responder a un gato que ronronea
Si tu gato ronronea tranquilo, con el cuerpo relajado y los ojos entrecerrados, lo más probable es que disfrute del momento. Si ronronea pero muestra señales de dolor o cambios en su rutina, consulta con el veterinario. Y si ronronea con ese tono insistente junto al plato vacío, ya sabes que no es casualidad: es uno de los trucos de comunicación más eficaces que ha desarrollado la especie que convive con nosotros desde hace miles de años.
Teojincheng / Wikimedia Commons (CC0) · source
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